La propuesta “0% del PIB para la iglesia” pretende aportar un granito en el marco del proceso de creciente indignación que se va enquistando en la sociedad española.
Como apunta Hessel es el momento de pasar de la indignación al compromiso, y este es el paso más complejo.
Hasta ahora ha sido sencillo ponernos de acuerdo en “lo que no queremos” y entorno a este rechazo se ha generado un movimiento de extraordinario interés.
Pero todo se complica cuando pasamos al “qué queremos como alternativa”, ya que aunar diferentes sensibilidades para construir un proyecto común requiere un esfuerzo suplementario. Sin embargo, es altamente necesario, ya que todos los procesos históricos de transformación social han necesitado un amplio apoyo social entorno a unas ideas comunes.
En este marco “0% del PIB para la iglesia” pretende presentar una idea sobre la que debatir. Pretende ser una respuesta a aquellos que tratan de hacernos callar diciendo que no hay alternativa, que el estado de bienestar no se puede sostener porque no hay dinero, que la política regresiva que vivimos no es una cuestión ideológica sino una irremisible necesidad económica. Pretende, simplemente, sugerir que sí hay otras opciones.

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